La primavera regresó a Londres, y con ella, una cosecha de cambios tangibles. Los frutos de la iniciativa "Comunidades Sostenibles" comenzaron a brotar en rincones diversos del país, cada uno con la huella única de su comunidad, pero unidos por el sello distintivo de la metodología Aurora. En un barrio postindustrial de Birmingham, un antiguo almacén se transformaba en un taller de carpintería y música para jóvenes en riesgo de exclusión. En Cornualles, una granja comunitaria adoptó el sistema