C12: Podrías pedirle el divorcio.
Sin esperar respuesta, la mujer se estiró y lo besó en los labios con familiaridad. Sin embargo, Raiden no respondió al beso, se mantuvo inmóvil, serio, y eso bastó para que ella, al separarse, percibiera la distancia.
—No te ves nada bien —observó, arqueando una ceja con un dejo de inquietud—. ¿Qué ocurre?
Raiden respiró con pesadez antes de contestar.
—Hola Astrid —saludó Raiden—. No… no estoy bien, en realidad —admitió al fin—. He tenido un problema con Charlenne.
—¿Un problema con Charlenne