C11: La verdadera madre de Charlenne.
Dentro de la habitación se escuchaba el llanto de Charlenne. La pequeña se había echado boca abajo sobre su cama, con el rostro hundido en la almohada, mientras su cuerpecito temblaba entre sollozos entrecortados. Los ojos se le habían enrojecido, y su respiración era un vaivén desordenado de tristeza e indignación.
Desde el otro lado de la puerta, la voz de Raiden intentaba alcanzarla.
—Charlenne, por favor, ábreme la puerta —articuló, apoyando la palma contra la madera—. Solo quiero hablar co