Mundo ficciónIniciar sesiónSinopsis La sustituta… Esther una chica de carácter fuerte, inteligente, nada tímida; criada en un convento, porque a su padre al nacer la había entregado a éste lugar para ser abandonada a su suerte, ya que al nacer ella, la esposa había fallecido, como él había hecho planes solo para una heredera, aprovechó para desaparecer de su vida a la otra gemela, quien era idéntica a su hermana, pero solo habían privilegios para una, la otra solo era un estorbo que había desgraciado la vida de su amada esposa, negándose asi a compartir su cariño con su otra hija. A pocos meses para la boda, Agnes muere de manera extraña; como había un matrimonio concertado con Mathías Gardner, tras la muerte de la que él había criado, a Jeremías Hellinger decide que ya es tiempo de sacar a su otra hija del convento para que todo siga como se había planeado, pues habían demasiados intereses de por medio para perderlo todo, así es como Esther toma el lugar de su hermana, la vida de esta chica dará un giro inesperado; así es como al tomar el lugar de su hermana y continuar con los planes de su padre, descubrirá secretos y misterios de un padre inestable emocionalmente y con sentimientos retorcidos.
Leer másCapítulo 1
El inicio y Los planes de Agnes — ¡Por fin cumplo mis dieciocho!— decía la chica a su mejor amiga. —¡Te ves deslumbrante amiga! ¡Estás preciosa!— dijo la otra chica. — ¡Quiero revelar un secreto!— dijo la cumpleañera al oído de su amiga— pero promete que lo guardarás. — Tú sabes que puedes confiar en mí — dijo la amiga haciendo un mohín de desagrado. — No te pongas así; solo quiero asegurarme, sé que eres mi mejor confidente — dijo con satisfacción la otra chica. — ¡Bueno habla que me tienes en ascuas!— protestó la amiga. — ¡Cálmate! ¡Escucha bien y no repitas!— dijo la cumpleañera poniendo seriedad a su voz— ¡Esta noche pienso entregarme a mi Mathías, a mi prometido! — ¡Oh! ¿Hablas en serio?— exclamó la amiga. — ¡Sshhh!— dijo poniendo un dedo en sus labios en señal de exigir silencio— ¡Si, ya estoy lista, quiero que hoy sea el mejor día de cumpleaños que haya tenido! Mientras en otro lugar sucedía ésto: — ¡Oh Mathías, fue maravilloso!— dijo la chica semidesnuda desde la cama. Un hombre de unos veintiséis años estaba de pie al lado de la chica, completamente desnudo haciendo acopio de su orgullo masculino. —Si, realmente lo pase muy bien contigo, como siempre, me encanta estar contigo y quisiera que se repitiera, pero no hoy, tengo un compromiso está noche con mi prometida y necesito guardar fuerzas, de seguro ella querrá su regalo de cumpleaños — dijo señalando todo lo que él era como hombre. — ¡Eres un desconsiderado amor! ¡Tu novia soy yo y siempre vives echándome en cara que tienes a tu prometida! — la chica estaba a punto de llorar. — ¡No te pongas así cariño! Mi prometida es solo una transacción comercial, un negocio familiar, allí no hay sentimientos, además es más fea que un pecado— dijo él, tratando de consolar a la muchacha. — Si, pero acabas de decir que guardarás fuerzas para darle su regalo — se quejó la mujer. — Un regalo que será solo sexo cariño, la que manda en mi corazón eres tú, no tengas celos de eso, solo le haré un cariñito que me ha estado pidiendo desde hace algún tiempo—se justificó él. — No me gusta que me hables así — se quejó ella. — ¿Así como? Solo soy sincero amorcito; ¿prefieres que te hable con mentiras?— se justificó él. Ella hizo un mohín con sus labios y él le dió un suave beso, se vistió y salió del lugar, esa noche era crucial para él, necesitaba estar con la mente fresca, llamó a una florería y pidió muchos ramos de rosas, quería las más hermosas, dió una dirección. En la noche el salón de la mansión Hellinger estaba decorado elegantemente, de acuerdo a la ocasión, la música llenaba aquel ambiente lleno de esplendor, allí se encontraba la cumpleañera,rodeada de sus amigos y familiares, aunque la familia de ella, solo consistía en su padre, quien se paseaba orgulloso. — ¡Ven Agnes, allí está llegando tu novio!— dijo llamando a la muchacha. Ella corrió al encuentro de aquel hombre guapísimo y elegantemente vestido. — ¡Oh mi amor, pensé que no vendrías! ¡Solo esperaba por tí!— reclamo ella en tono cariñoso. — ¡Mil disculpas! Tuve unas complicaciones de última hora, lamento haberte hecho esperar cariño mío—dijo besándole en los labios con suavidad. — Estás perdonado, solo por haberme enviado estos hermosos arreglos florales por mi cumpleaños— dijo ella complacida. — ¡Lo escogí personalmente para ti mi amor!— dijo él atrayéndola por la cintura. —Bueno, vamos a prepararnos para esta gran celebración — dijo el padre de la muchacha. De inmediato una orquesta empezó a animar con más música, todos los presentes se animaron a seguir a la pista de baile. Agnes y su novio llamado Mathías, se unieron a los invitados, no dejaron de bailar en toda la noche, allí estaba también la familia del novio, los dos hombres mayores comentaban sobre el noviazgo de sus hijos. — Joel, ¿ves lo enamorados que están nuestros muchachos? Definitivamente hicimos una magnífica alianza de matrimonio— dijo el padre de Agnes. — Así es Jeremías, mi Mathías está resuelto a hacer feliz a tu hija— respondió el padre del novio. — En seis meses serán marido y mujer — dijeron los dos al unísono— sonrieron complacidos por la ocasión. — ¡Hagamos un brindis por esta alianza Joel— sugirió Jeremías— voy a buscar un vino que he estado guardando para esta ocasión. Salió y un rato después venía con una botella de licor dispuesto a compartirla con su amigo y consuegro. En la pista de baile Mathías decía a su novia quien era la cumpleañera. — ¡Estás preciosa mi amor! Ella melosa se acomodó en su pecho mientras susurró: — ¡Gracias! Me vestí para ti, para que dentro de un rato puedas quitarme todo esto y disfrutar de mi regalo de cumpleaños. —¡Mmmm! ¡Eso me encanta! Te prometo que te daré el mejor regalo que hayas disfrutado jamás en tu vida— dijo él convincente. — ¡No lo dudo, cariño lindo! ¡No sabes cuánto he estado soñando con este día!— exclamó ella en voz que solo él pudo escuchar. Así siguieron moviéndose al ritmo del compás musical mientras los dos hombres mayores planeaban los negocios que manejarían una vez se diera el matrimonio de los hijos. —Quiero que sea Mathías que esté al frente de todo lo mío— dijo Jeremías con una voz que le pudiera generar confianza a Joel, su consuegro— Agnes no es buena para los negocios, nació para solo ser esposa. — Es una lastima, porque ya debería manejar como toda una experta tus negocios— dijo Joel. — Me parece que es porque es muy joven aún, afortunadamente tu hijo, salió buena cabeza para los negocios, aunque sea un tarambana a nivel de mujeres — dijo Jeremías bastante incómodo. — Si, el muchacho me salió galán, tiene mucha miel para atrapar a las féminas — dijo el padre de Mathías. — Es algo que deberá corregir cuando se case con Agnes, no me gustaría que mi muchacha estuviera sufriendo por causa de las infidelidades de tu hijo— dijo Jeremías. — Hablaré del asunto con él— prometió Joel. Agnes y Mathías decidieron dar el siguiente paso después de picar el pastel de cumpleaños, todos se estaban retirando, era muy avanzada la madrugada, Jeremías y Joel se habían ido a descansar, así que ellos subieron a las habitaciones de la muchacha, dispuestos a dar rienda suelta a sus deseos carnales. Las risas entre ambos eran de complicidad, sabían que tenían el resto de lo que quedaba de oscuridad para ellos, Mathías inició quitando la ropa de la chica como si fuera un ritual sagrado, él suponía que era su iniciación en el maravilloso mundo sexual. Ella mostró algo de timidez ante la proeza del hombre experimentado, pero a medida que los besos se fueron haciendo más intensos, todo el candor desapareció por completo, las manos expertas de él la recorrían con placer y lujuria. Así se fueron encendiendo hasta sentir que sus cuerpos eran una vorágine de calor que los consumía por completo, ella arqueaba su cuerpo mostrando sumisión ante la osadía de las caricias de él. Sus caderas y su entrepiernas estaban más que listas para las acometidas de deseo que le esperaban, estaba dispuesta a entregarse sin reservas a su futuro esposo, así se lo susurró más de una vez, haciendo que él deseo de él se volviera más intenso. Pronto sus cuerpos estuvieron enredados en una danza de lujuria y placer; él con un ritmo al principio suave, esperando encontrar resistencia en su cavidad íntima, aunque pronto se dió cuenta que aquel camino ya tenía la puerta abierta por completo. La miró entre confundido y extrañado, ella le sonrió coqueta, besándolo ardientemente para que la neblina del deseo venciera cualquier obstáculo que le impidiera seguir con aquel placer indescriptible, así que Mathías decidió seguir adelante sin importarle la sorpresa que se había llevado. Después de un rato, todo aquel placer alcanzó su clímax, así que más relajado él comentó: — Si que supiste engañarme cariño. — Al igual que tú, también tengo mis secretos sexuales — se justificó ella. Rieron complacidos, mientras Jeremías que no estaba dormido, estaba recordando el día que vino al mundo su hija Agnes, siempre había evitado pensar mucho en este día fatídico donde su mujer y su otra hija habían partido para siempre. —«¿Para siempre? Pensó Bueno no había sido así para una de sus hijas. ¿Cómo estaría? También había sido su cumpleaños número dieciocho». Nunca más se había interesado por el destino de la gemela de Agnes, aquellos pensamientos le estaban incomodando, así que decidió obligarse a dormir para olvidar a su otra hija definitivamente.Cap 14Reflexión.Éste la miró con mirada fulminante, pero forzando una sonrisa dijo:—Tanto como preocupado, no, pero si con expectativas, Mathías es un hombre muy solicitado a nivel femenino, se me ocurrió que podría negarse a última hora.— No mi qquerido suegro, soy un hombre de palabra al igual que mi padre, me casaré con Agnes en la fecha estipulada y todos felices; ¿Verdad cariño?— dijo fingiendo ternura ante Esther.Ella movió la cabeza negativamente para decir:Tengo un par de objeciones con respecto a la fecha cariño— dijo ella fingiendo ser melosa.— ¿Cuál objeción?— espetó Jeremías sin poder contenerse.— Querido padre, le estoy proponiendo a Mathias cambiar la fecha de nuestro matrimonio, después de todo es nuestro futuro; somos adultos, aunque ustedes hayan creado la alianza, tenemos derecho a opinar— dijo ella muy calmada y mirando a Jeremías directo a los ojos.— ¡Quiero que quede muy claro para ustedes lo de la fecha! ¡No hay cambios!— dijo alejándose sin decir nada m
Cap 13Reunión en casa Ella le sonrió con timidez respondiendo:— También he estado ansiosa por este momento— dijo con sinceridad. Mientras él le susurraba muy bajo:— Desde la última vez que te ví, sigues siendo muy bella, extraordinariamente hermosa— dijo acercándose para dar un beso en la mejilla de Esther.— ¡Gracias! — fue la sencilla respuesta de ella.Mathías sonrió ofreciendo el brazo para caminar hacia el comedor donde estaban a punto de servir la cena, todos fueron tomando sus lugares a la mesa perfectamente preparada para la ocasión.Los invitados empezaron la degustación de los alimentos, los jóvenes de vez en cuando se miraban, mientras los otros lo notaban en silencio.Después, todos pasaron a un salón elegantemente amoblado, rodeado de puertas ventanas que daban a los jardines y a una hermosa terraza. Una vez allí a cada invitado se les dió una fina copa de cristal, que contenía champagne de exquisita calidad; era el momento del brindis, Jeremías tomó la palabra dic
Cap 12Amelia — Quiero que hablemos de mí —dijo Esther.La sirvienta se retorcía la punta del delantal con nerviosismo, pero fue obediente a la orden recibida. La muchacha empezó haciendo una pregunta directa:— ¿Usted sabe quién soy yo?Amelia parpadeó, sus ojos no se atrevían a fijarse en Esther, aún así respondió:— Si señorita, usted es la hija del señor Hellinger, mi patrona.— Usted sabe a qué me refiero Amelia, mi padre me dijo que usted conoció a mi madre, no tenga miedo de hablar con sinceridad, no voy a hacerle nada, solo deseo saber qué sabe usted de mí— dijo ella, para que la mujer se pudiera relajar.Se revolvió incómoda en su asiento, miró unos instantes al piso, luego levantó la mirada y respondió:— Sé que su madre estuvo embarazada de gemelas, ella era muy sociable con él personal doméstico, nos hablaba de sus sueños cuando nacieran sus dos niñas, pero un día salió al hospital y sólo regresó una bebé, su mamá había fallecido junto con la otra niña — dijo la mujer co
Cap 11Tomando las riendas de la casa — Amelia ya se fue a su casa, viene cada día para controlar el personal doméstico— dijo él por explicación— ¿Ya la llamas por su nombre?— ¿Por qué; no debía hacerlo?— preguntó aprehensiva.— Agnes siempre le decía señora; ¿no le pareció extraño?—preguntó está vez él.— No me dijo nada—respondió Esther.—¡Mmm!— fue la respuesta de él— Ella me comentó que tu amiga Christina estuvo por acá — dijo Jeremías.— Sí vino a visitarme, es lo normal, si es la mejor amiga de Agnes, almorzamos juntas, fue bonito conversar con ella.— Me preocupaba un poco la reacción de Amelia y la de Christina, pero si no notaron la diferencia, entonces todo va perfectamente — dijo con tranquilidad el hombre.— No sabía que Amelia tenía tanto tiempo acá — fue la respuesta de Esther.— Conoció a tu madre, por lo tanto vió crecer a Agnes — respondió Jeremías.—¡Ah vaya! —dijo ella — Por cierto hay algo que deseo exigir de tí — dijo la muchacha muy seria— en el convento siemp
Cap 10Revelación a Christine.— No es para que te asustes, y sí,hablo muy en serio, necesito que te conviertas también en mi amiga, como verás, no morí al nacer, mi padre enojado conmigo, me culpó de la muerte de mi madre, me encerró en un convento por dieciocho años, hasta anoche, que fue a buscarme porque mi hermana gemela, Agnes había fallecido a causa de un infarto. Christine a medida que la escuchaba abría la boca y los ojos con horror, lágrimas empezaron a rodar por sus mejillas, sin poder contenerse.— ¡Agnes falleció! ¡Lo sabía!— exclamó llorando sin poder contenerse.Sentía una profunda tristeza al saber de lo ocurrido a su amiga.Esther dejó que la muchacha pudiera desahogar su dolor a través del llanto, después de varios minutos intervino para decir:— Christine ya debes calmarte, si llega Jeremías todo se arruinará, porque él no quiere que nadie se entere, desea que yo sustituya en todo a Agnes, por eso estoy acá, ocupando su lugar— dijo Esther tratando de que Christine
Cap 9¿Eres Agnes?…—¡No es justo! He visto como varias de mis compañeras fueron adoptadas, no entiendo porque a mí nunca me llevaron, ¿Por que los padres, que vienen por niños, no me pudieron elegir? — se quejó Esther.— Porque el hombre que te trajo acá dió instrucciones específicas para que nadie te pudiera adoptar, tu destino es ser monja, como nosotras— respondió la hermana dando énfasis a cada palabra.— ¡No deseo ser monja, quiero tener una familia, vivir fuera de este lugar, viajar, tener un auto, vestidos bonitos!— decía ella con ojos llenos de esperanza.— No mi niña, eso no será nunca para tí, ya marcaron tu destino el día que naciste, al parecer tú madre falleció en el parto y tu padre no quiso saber nada de tí, debes ser conforme con la vida que te tocó— le explicó la madre superiora.— ¿Sabe una cosa madre?— dijo ella en actitud de reto— ¡Un día voy a salir de aquí, si hay algo que les agradezco a ustedes me enseñaron a tener fé en Dios, sé que él me hará el milagro, ya





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