Capítulo 49. El arte de ganar
En el tribunal el aire acondicionado daba una sensación de refrigerador. Agradable ante el clima caluroso de afuera, pero el frío que recorría a los involucrados no tenía nada que ver con el clima.
Aquello era una batalla de egos, y Mauricio lo sabía muy bien.
Catalina Ribas entró con paso firme, impecable en un traje azul marino que irradiaba autoridad. No saludó a su exmarido. Ni siquiera lo miró.
Thomas ya estaba sentado en su lugar, y la señorita Jenny Torres (la niñera) estaba