Capítulo 80. Cómo se forja el dolor
Mauricio se echó a reír.
—Por favor Verónica, Catalina es una mujer hecha y derecha. No una niña enamoradiza— explicó como quien declara que la tierra es redonda—. Puede que esté un poco más emocionada de lo que hubiera preferido, pero se debe a que está muy dolida con su exmarido. Yo era su venganza. Solo eso.
—No creo que sea solo eso. ¿Y qué es ella para ti? —No resistió preguntar, pero entonces levantó la mano pidiendo parar—. Mejor no me lo digas, no es mi problema…
—Verónica. Tú