Capítulo 31. Una avalancha de sentimientos
Mauricio sabía que debía quedarse junto a Catalina. Su cerebro le decía que había perdido, pero su corazón no obedecía.
Con una declaración tan grande, tan pública, no había trámite, papel o clero en este mundo que hiciera cambiar de idea a Verónica.
Ella había tomado la decisión. Y cuando ella tomaba una decisión, no había marcha atrás.
RECUERDO
A Mauricio le tomó un poco de tiempo entender que su vida había cambiado para siempre.
Verónica estaba embarazada y aún no terminaba