Ecos en la oscuridad
El silencio en mi habitación era casi insoportable, tan denso que podía escuchar el latido de mi corazón retumbando en mis oídos. Afuera, la lluvia tamborileaba contra los cristales con un ritmo irregular, como un latido persistente que me recordaba que no estaba solo, que la casa respiraba conmigo, que algo en la oscuridad nos estaba vigilando.
Me senté en el borde de la cama, el colchón hundiéndose bajo mi peso mientras mis dedos temblaban al sostener la carta que Lucas h