La verdad oculta en la sombra
La noche había caído como un manto pesado sobre la vieja mansión Umbra. El silencio reinaba absoluto, pero no era un silencio común; era uno que oprimía el pecho y hacía que cada pequeño ruido, cada crujido lejano, pareciera un presagio de algo terrible. El aire se sentía denso, cargado de una energía oscura que no permitía ni un instante de tranquilidad. Mientras Ana y Ethan parecían perderse en sus propios pensamientos, yo mantenía la guardia alta, vigilando cad