Sofía
La lluvia ha cesado, pero el aire mantiene ese sabor metálico de la tormenta. En el pasillo, la luz pálida del amanecer estira las sombras hasta mis pies descalzos. Elio ya se aleja, su silueta recta y silenciosa es devorada por la escalera. Su "Ahora" resuena aún en mi pecho como un eco que me impide respirar con normalidad.
Cierro los ojos un instante. "Prepárate." Las palabras se repiten, se aferran a mi piel.
Me deslizo hacia la habitación. La ventana entreabierta deja pasar una corr