El amanecer llegó cubierto de neblina.
Desde los acantilados, la Fortaleza de la Roja se alzaba como un coloso dormido, su silueta recortada contra el mar gris. La guerra parecía lejana, pero en los pasillos de piedra aún quedaban ecos de pasos, gritos, y promesas que no se habían cumplido.
Dante no había dormido.
La pantalla frente a él mostraba la imagen ampliada del dron interceptado: un modelo militar de la serie SR-9X, imposible de conseguir en el mercado negro.
Su procedencia, confirmada