El mar seguía allí.
Imperturbable.
Constante.
Como si nunca hubiera sido testigo de nada.
La casa ya no era refugio.
Era hogar.
Habían pasado siete años.
Siete años sin persecuciones visibles.
Sin redes activándose.
Sin núcleos intentando reescribir el mundo.
Pero el mundo sí había cambiado.
Los sistemas globales ahora exigían validaciones humanas donde antes no lo hacían.
Las decisiones automatizadas eran auditadas por comités independientes.
El concepto de “restricción ética integrada” se hab