La noticia no se anunció.
No se filtró.
No se discutió.
Pero se sintió.
Como un cambio de presión en el aire.
En menos de doce horas, la fortaleza —y todo lo que dependía de ella— se reconfiguró alrededor de una sola verdad: Serena no podía volver a ser un daño colateral.
Y Dante tampoco podía seguir fingiendo que Zhar y el hombre eran entidades separadas.
⸻
El consejo se reunió al amanecer.
No fue una reunión formal. No hubo mesa larga ni discursos. Fue un encuentro tenso, cerrado, donde cada