La noticia había caído como una tormenta inesperada en medio de la calma. Sergey, Miko e Iván habían seguido los hilos que dejaron los espías, habían rastreado conversaciones clandestinas y habían desencriptado mensajes que alguien creyó imposibles de descifrar. El resultado estaba frente a todos: el paradero de Lorenzo había sido descubierto, y con ello también surgía la posibilidad de encontrar a Dimitri, la pieza oscura que tanto había movido los hilos en la sombra.
En la fortaleza, Serena c