Estoy en casa de mi amiga Aleja pasando el día, ya que no quiero estar en casa. Bueno, si es que se le puede llamar casa. Le cuento todo a mi amiga y ella queda algo sorprendida, ya que mi madre nunca me ha puesto la mano encima.
- Qué cagada con tu madre, amiga. Pero deberías relajarte, ella quiere estar con él. ¿O es que acaso tú...? Oh, por Dios, ¡tienes celos!
- ¡Por Dios, cállate! Es el novio de mi madre.
- ¿Y? Es un hombre bastante atractivo.
- Sí, pero... Joder, amiga, no sé qué me pasa c