Llevamos una semana en la cabaña, semana que ha sido de puro amor y felicidad. Fede se encarga todos los días de sacarme una sonrisa, aunque todavía no permito que me toque. Pero estamos bien, que es lo importante.
\- Vamos, nena, tenemos la reservación.
\- ¿Estás seguro de que podemos dejar a Samuel con Luciana?
\- Sí, cariño, confío en ella. - Termino de maquillarme y luego me coloco el vestido que elegí para la ocasión.
\- Listo, amor, ya estoy. - Él voltea y cuando lo hace, su mirada recorre