Capítulo 68 . El Encuentro en el Vapor.
Ramiro terminó su última serie de tirones con un gemido sordo. Estaba exhausto, su cuerpo era una masa pulsante de dolor y endorfinas. Sin mirar a Adriana, cuya presencia se había vuelto irritante y predecible, se dirigió directamente a la puerta que conducía a la zona de vestuarios y al spa. Necesitaba calor para relajar los músculos martirizados de su hombro antes de que se agarrotaran por completo.
Adriana lo vio desaparecer y una sonrisa lenta y astuta curvó sus labios. La indiferencia de R