Capítulo 23. La máscara del poder
La sala principal del Palazzo Ferretti está iluminada como si la noche hubiera decidido ceder el trono. Arañas de cristal derraman ríos de luz dorada sobre mármol bruñido, copas de champaña y trajes oscuros. Aquí no se reúnen familias; se exhiben imperios.
Camino con Alessia a mi lado. Ella viste de negro, un vestido de líneas limpias, sin excesos, pero su porte eclipsa a cualquiera. Está hermosa realmente. No necesita joyas: su mirada basta. La sala se abre como mar ante nosotros. Los murmullo