Capítulo 107. Nieve y nombres
Dante
La escalera lateral es un secreto antiguo: angosta, con peldaños que crujen en un idioma propio, y un ventanuco que siempre revela un poco de cielo helado.
Me guían sin prisa; el guardia joven va delante, con la cara todavía limpia de odio profesional. Tiene esa mirada que cree en el salario y no en las causas.
Lo observo por el rabillo del ojo y cuento, internamente, las cicatrices de su uniforme: cuatro costuras mal hechas, sello de una lavandería de puerto, una mancha ligera de aceite