Capítulo 101. La víspera del vuelo
Alessia
El día despierta con una luz limpia, casi tímida, como si también necesitara comprobar que todo sigue en pie. La casa huele a café y a tregua. Me levanto antes que él. Camino despacio, con la sensación de estar estrenando piel. El vestido que llevo es una camisa suya, grande, que me llega a mitad del muslo y guarda su olor. Enciendo la cafetera y anoto tres palabras en mi cuaderno, todavía con el pulso de la noche anterior latiendo en la muñeca: empiezo, casa, vuelo. Las letras se mecen