Celeste.
Llegamos al dichoso pueblo repleto de vampiros. Según Nuria, eran alrededor de doscientos los que atacaron a su manada, así que debíamos tener cuidado.
—Recuerden el plan. Hay que separarnos si queremos triunfar hoy —habló Kael, a mi lado. Todos fijaron su vista en él—. Cada pareja irá por un camino distinto. Debemos rodearlos hasta dar con el rey.
—Eh… reina —corrigió Nuria, en un carraspeo—. Investigué más a fondo y se trata de una sola reina. No hay ningún rey.
—Mucho mejor, ent