Nuria.
Estar con Nolan me ponía nerviosa últimamente. Lo miré de reojo, y él estaba más serio de lo normal. Esa nariz puntiaguda… Esos ojos azules se oscurecieron por la poca iluminación de la noche.
¿En qué momento me llegó a gustar detallar cada parte de su piel? Como por ejemplo, una ligera cicatriz en su hombro derecho.
El olor a tierra y sangre impregnaba el camino angosto por el que Nolan y yo avanzamos. Estábamos detrás del pueblo, siguiendo el rastro que nos había llevado hasta una e