Capítulo 86. ¡Pequeño demonio!
Nicol quiso darle de amamantar al bebé, pero por más intentos que el recién nacido hacía para tomar el pecho no podía. La frustración empezaba a inundarla lentamente.
—Nicol amor, no puedes darle de amamantar a un niño que no es tuyo —le dijo Enzo, sintiendo en su interior un poquito de alegría porque su esposa no pudiera amamantar a ese niño.
—Yo leí en alguna parte que se puede, porque se estimula las glándulas mamarias —expresó Nicol con una expresión de tristeza, porque no podía alimentar a