Capítulo 91. Una sorpresa que jamás olvidaría.
La mañana llegó rápidamente y todos se despertaron temprano para poder aprovechar el día. La familia se reunió en la sala de estar y de allí se fueron al comedor para desayunar. Se había convertido en una costumbre que todos se sentaran juntos para comer, incluso tan temprano como ahora.
Nicol se sentó a la mesa con su esposo, Enzo, su hijo mayor Piero, y su bebé Johan. Las tres sonrisas brillantes y los brazos abiertos para abrazarla la llenaron de amor.
Después de comer, Nicol decidió hacer