Capítulo 94. Una nueva luz en su vida
Enzo miró a su mujer, orgulloso, y corrió para sostenerla, mientras ella miraba preocupada.
—¿Y ahora qué haremos? —interrogó ella sin poder ocultar sus nervios.
—Tranquila mi amor, todo estará bien. ¡Ziola! ¡Loretta! ¡Nicol rompió fuente! Viene mi niña —gritó sin poder contener la emoción.
—Tengo miedo —pronunció ella en un susurro.
—No mi amor, no estarás sola, estaré a tu lado y juntos recibiremos a nuestra pequeña, no debes tener miedo —le dijo besando su frente.
Enseguida llegaron las dos