Narrado por Mery
Esa noche fue lo peor para mí... una pesadilla que no parecía tener fin.
Al día siguiente, Nana me ayudó a vestirme. El vestido de novia que llevaba puesto no era elección mía… había sido escogido por el mismísimo Mathew. Era blanco, con encajes delicados y un velo largo que cubría hasta la cintura. Perfecto para una boda soñada... pero para mí era una maldición envuelta en tul.
Después de varias horas, Nana terminó de arreglarme. Se apartó lentamente, y suspiró con tristeza al