Narra Mathew
—¡MIERDA, ERA LA MALDITA LOCA! —
Detengo el auto al ver a una chica muy parecida a Mery. Decido bajar el vidrio y sonar la bocina. Al verla voltear, lo confirmo: es Mery. La miro fijamente y susurro:
—Su belleza sobresale en cualquier lugar... De verdad que mi mujer es muy hermosa... —Suspiro hondo al notar que lleva un maldito vestido que deja ver sus piernas, y ese rostro... cualquiera podría verlo. Solo pensarlo me enferma.
Golpeo con mis dedos el volante, furioso, mirándola