Mundo ficciónIniciar sesiónDesde la distancia, Alaric la observaba. De pie con los brazos cruzados, su expresión se suavizó al ver la sonrisa de Seraphine.
—Deberías estar descansando —la reprendió cuando por fin se acercó.
Seraphine arqueó una ceja.
—Solo estoy caminando, Alaric. No estoy levantando una espada.
—Incluso caminar podría hacerte caer en tu estado actual —replicó él, su tono carga







