Mundo ficciónIniciar sesiónSeraphine lo observó otra vez, con una mirada más suave.
—¿Y quién se mantiene en pie por ti, Alaric?
La pregunta lo hizo quedarse en silencio. El viento matinal sopló, trayendo consigo el olor a humo del pueblo que acababan de dejar atrás. Finalmente, respondió en voz baja:
—Tal vez ahora… tú.
Las palabras hicieron que el pecho de Seraphine se sintiera cálido y pesado a l







