Mundo ficciónIniciar sesión—No… no soy yo —susurró, temblando.
Alaric la vio, atravesó el campo y la tomó de la mano.
—¡Escúchame, Seraphine! ¡Esa no eres tú! ¡Eres más que la sombra de Kaelith!
—¡Pero está dentro de mí! —gimió ella, presionando su pecho, con lágrimas cayendo—. ¡Puedo sentirlo… puedo oírlo!
—Entonces dé







