Mundo ficciónIniciar sesiónFinalmente, Seraphine habló otra vez.
—Alaric… gracias. Por todo. Por no rendirte conmigo.
Alaric se volvió hacia ella, sus ojos llenos de sinceridad.
—No podría rendirme con la única razón que me mantiene en pie.
Las palabras la dejaron muda, y su corazón comenzó a latir con fuerza. Sabía perfectamente lo que él quería decir, aunque no lo dijera en voz alta. Y, cur







