A MERCED DEL DINERO. C180: ¿Para qué seguir envenenándome con todo esto?
Al día siguiente, en la universidad, Lucas divisó a Marfil caminando cerca de los pasillos externos que rodeaban el campus. Estaba sola, así que, sin dudarlo, la llamó por su nombre con un tono serio.
—Marfil —pronunció.
Marfil se detuvo al oír su voz. Se giró lentamente, como si no esperara que él le estuviera hablando, y sus cejas se alzaron en una expresión de sorpresa disimulada con escepticismo. Lo observó por un momento, evaluando si debía acercarse o no, pero al final dio un par de pasos