A MERCED DEL DINERO. C181: No puedo prometerte nada.
Lucas dio un paso hacia atrás. No quería seguir allí. Había dicho suficiente. Y aún así, faltaba una última cosa.
—También vine para dejar algo claro —dijo, enderezando los hombros—. No quiero que vuelvas a aparecer por mi trabajo. No me busques más. No me escribas. No me llames. No quiero recibir más mensajes tuyos ni tener que devolverte una sola llamada.
Marfil lo miró con sorpresa, pero no alcanzó a decir nada.
—Te dije en su momento que podías contar conmigo si necesitabas algo —prosiguió