Samanta
Me levanté de la cama con mucha dificultad y, como pude, silencié la alarma de mi teléfono.
Intenté abrir los ojos, pero se sentían muy pesados.
Tomé una toalla al azar e ingresé al baño con la intención de sacar la flojera de mi cuerpo. Me di una ducha rápida, me vestí y luego bajé las escaleras rápidamente para poder tomar desayuno.
—Hola, familia —saludé a todos mientras me sentaba en la mesa. Papá no despegó los ojos del diario entre sus manos y solo hizo un ademán con la cabeza; E