Marcos
Mordí mi labio inferior con fuerza, intentando calmar la rabia que corría por mi sistema.
—¿Has entendido lo que te dije, Marcos? Eres un chico grande, no puedo creer el nivel de irresponsabilidad que estás teniendo con tu propia salud.
Asentí hacia el doctor y no dije nada. Sentí la dura mirada de mi madre y la ignoré, porque ya sabía lo que se venía para cuando abandonáramos esa consulta.
—No se preocupe, doctor. Desde ahora Marcos comenzará a tener más cuidado con el tratamiento y evi