Capítulo 38

Samanta

Había pasado una semana desde aquella cita junto al lago y, aunque nada había cambiado de forma evidente, dentro de mí todo se sentía distinto.

Marcos y yo hablábamos todos los días. A veces eran conversaciones largas y profundas, pero otras veces eran mensajes simples, fotos de cualquier cosa que hacíamos en el día e incluso él me enviaba pequeños audios cantando alguna canción. De cualquier forma, Marcos estaba ahí, presente, sin exigir, sin presionar, sin invadirme.

Y eso era justame
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP