Mateo había estado trabajando sin descanso en un nuevo plato estrella: una reinterpretación del gazpacho, servido en una esfera líquida que estallaba en la boca, liberando una explosión de sabores andaluces. Era una obra maestra técnica, visualmente impactante. Se lo mostró a Javier, con orgullo.
—¿Qué te parece, Javier? Esto es lo que nos va a diferenciar. Esto es vanguardia.
Javier probó, asintió, reconociendo el genio de Mateo. —Es brillante, Mateo. Técnicamente, impecable. Pero… ¿crees que