La mente de Rubí viajó a la cercanía inexplicable que Sabrina siempre mostraba hacia ella, a los gestos pequeños que compartían, a los hábitos similares. Cuanto más lo pensaba, más revuelto estaba su corazón. No sabía si debía alegrarse o temer la verdad.
—Ya que Sherry no puede tener hijos, la pista se enfría otra vez. Qué extraño… siendo una persona común, sus antecedentes resultan demasiado enigmáticos. Parece como si alguien hubiera borrado intencionalmente sus orígenes —comentó Gavin, frun