Rubí exclamó:
—¡¿Qué?! ¡Eso es indignante!
Su expresión se oscureció mientras la desaprobación le pesaba en el corazón.
Gavin asintió con seriedad, pensativo:
—Así es. Cuando dos parientes de una misma familia se casan, el niño que nazca puede tener una malformación o… convertirse en un genio.
—¿Genio? —repitió Rubí, sorprendida.
Gavin afirmó con la cabeza:
—Sí. Aparte de los defectos de nacimiento, ese niño hereda todas las ventajas de sus padres. Belleza, inteligencia y el linaje más puro. ¿N