[FRANCESCO]
Dicen que me ven feliz. Que volví a ser el de antes.
El Francesco impredecible, arrogante, el que siempre tiene una sonrisa para las cámaras y un vaso en la mano. Pero lo que nadie parece entender es que esto no tiene nada que ver con felicidad.
Es rabia.
Pura y simple rabia.
Desde que Sofía se fue, nada volvió a tener sentido. Ni los entrenamientos, ni las reuniones con la escudería, ni las fotos que me piden para limpiar mi imagen. Todo me resulta insoportable. Así que hago lo que