La mirada tensa de Sávio delata su inquietud. No está dispuesto a dejar que el asunto muera hasta descubrir quién está interfiriendo en su relación.
— ¡Dilo de una vez, Mari! — exige, con la voz más alta de lo que pretendía. — ¿Quién está intentando destruir nuestra paz?
Marina lo encara con el corazón acelerado por el estrés del momento. Quiere calmarlo, pero sabe que cualquier palabra equivocada puede inflamar aún más la situación.
— Habla más bajo, Sávio — pide, casi en un susurro. — Mis pad