Una camarera se acerca con el pedido, interrumpiendo la conversación. Joana, visiblemente sorprendida, intenta disimular la expresión de asombro mientras la joven acomoda la mesa. En cuanto la camarera se aleja, se inclina hacia adelante y pregunta con una voz llena de incredulidad:
—¿Un hijo?
—Sí —responde Víctor con un tono más serio. —El muchacho es algunos años mayor que mis hijos. Andressa lo escondió de todos nosotros.
—¿Y cómo te enteraste de eso? —Joana continúa, visiblemente afectada.