Los días pasan y la salud de la abuela de Marina muestra una recuperación sorprendente. Con la mejora de la anciana, José y Daniela deciden volver a casa, dejando a Marina a cargo de los cuidados de la abuela. Marina propuso quedarse no solo por el cariño y el aprecio que sentía por la anciana, sino también por otro motivo: Víctor.
Sabía que, si regresaba a la ciudad donde vivía, el riesgo de que alguien que no debía verlos juntos aumentaría progresivamente. Todos los fines de semana, Víctor vi