Ava permanecía despierta en medio de la oscuridad, envuelta en el silencio de la habitación. La tenue luz que se colaba por la ventana dejaba ver la silueta de Ethan acostado en el sillón, con un brazo bajo la cabeza y el otro sobre el pecho.
Una sonrisa, suave e involuntaria, se dibujó en sus labios. ¿Por qué no se había ido a otro lugar? Si la señora Sophie se enteraba, iba a quitarle la cabeza a los dos sin pensarlo.
Sin embargo, el hecho de que él aún estuviera allí, en esa misma habit