El baño de mármol era un santuario de piedra fría que pronto se transformó bajo el calor del agua. Me desnudé con movimientos mecánicos, sintiendo el peso de los últimos días caer al suelo junto con mi ropa. Al entrar a la ducha, dejé que el chorro caliente golpeara mi piel, buscando que el vapor disolviera la tensión de mis hombros y el ruido de mis pensamientos.
El vapor comenzó a llenar el espacio, espesándose hasta que las paredes desaparecieron tras una neblina blanca. Me sentía segura, pr