Alessia Vittoria Bellerose
—Estás temblando —murmura Dante.
—No de miedo.
—Mientes.
—Un poco de miedo.
Su pulgar acaricia mis dedos.
—Bien.
—¿Bien?
—El miedo mantiene viva a la gente inteligente.
Lo miro.
—¿Y a los monstruos?
—A los monstruos los mantiene vivos algo peor.
—¿Qué?
Sus ojos se clavan en los míos.
—Amor.
La palabra me atraviesa. Aún me sorprende oírla de él.
Aún me parece imposible que el Mano Negra, el hombre que llegó a mi vida con deuda y amenaza, ahora me mire como si el amor f