Madison
El sonido del bolígrafo rasgando el papel fue lo único que rompió el silencio de la oficina de Brandon tras mi altercado con Lucía. Firmé el anexo con un trazo rápido y firme, entregándole la carpeta a Harrison, quien me dedicó una mirada de silencioso respeto. No quise quedarme ni un minuto más en la empresa; la energía de ese lugar me sofocaba y no tenía ganas de volver a cruzarme con la mirada venenosa de la consultora en los pasillos.
Regresé al ático con el cuerpo tenso. Al abri