Brandon
Si alguien me hubiera dicho hace un mes que terminaría arrodillado en el suelo de mi terraza, empapado de agua con champú baratero y riéndome a carcajadas junto a una mujer, habría hecho que lo evaluara un psiquiatra. No sabía qué demonios estaba haciendo con Madison. Toda mi vida se había basado en el control estricto, en las sombras y en muros de contención emocional. Pero ella había llegado con su tristeza a cuestas y, sin hacer ruido, había derribado cada una de mis defensas. Y lo