Madison
Despertar después de esa noche tuvo un sabor completamente distinto. No había rastro de la timidez del principio, ni de la tensión que solía flotar en el salón. Me encontré con la cabeza apoyada en el pecho de Brandon, escuchando el latido pausado de su corazón, mientras su brazo izquierdo me rodeaba por la cintura con una posesividad suave que ya se había vuelto mi rincón favorito en el mundo.
Me moví un poco, intentando no despertarlo, pero en cuanto levanté la mirada, me encontré co