Lucy permanecía sentada junto a la cama de su madre, Elle Monroe, con los brazos cruzados sobre su regazo y los ojos rojos por las lágrimas que había contenido durante horas.
El zumbido constante de los monitores se mezclaba con el sonido de su respiración, creando una extraña sinfonía de tensión y alivio.
Elle la miraba con lentitud, sus párpados pesados aún marcando el cansancio de la operación.
—Lucy… —la voz de su madre sonaba débil, pero llena de calidez—. He estado demasiado tiempo pend